El radiodiagnóstico es irremplazable para la medicina, pero sus efectos nocivos no son despreciables. En todos los casos hay que minimizar la radiación.
El sistema de rayos X digital lo consigue. En radiografía digital se reduce la dosis al acortar el tiempo de exposición. La radiografía convencional precisa de 0’9 segundos para la exposición, al ser la película poco sensible a los rayos. La radiografía digital sólo necesita 0’3 segundos, es decir, la radiación es 3 veces menos, al disponer de una pantalla mucho más sensible.
De hecho, la radiación que produce es tan baja, que en Holanda y EE.UU. la normativa ya permite instalar los aparatos de rayos X digital en salas sin recubrimiento de plomo.
Nuestro panoramico Siemens produce el 70% menos de radiación que los analógicos convencionales.
